Mi historia

MÉTODO YUEN ERIKA

De la herida al despertar

Desde niña siempre sentí la presencia de mis seres de luz, especialmente en mis sueños. Ahí recibía protección, guía y mensajes que me sostenían en medio de una infancia donde muchas veces me sentí desprotegida. Crecí en una familia disfuncional, con la ausencia de mi padre.

Durante años viví desde la herida del abandono y el papel de víctima. Me sentía indefensa, incomprendida, no protegida. Con el tiempo entendí algo profundo: cada experiencia, incluso la más dolorosa, fue un maestro que me estaba preparando.

MÉTODO YUEN ERIKA

Mi historia como Mamá

Cuando nació mi hijo, yo aún no había despertado a esa conciencia. Me convertí en madre con amor, pero también con una niña interior herida que aún pedía atención. Quería hacerlo todo perfecto, protegerlo de cualquier dolor, darle lo que yo no tuve. Pero la vida me mostró que no se puede dar paz desde un corazón que todavía está en guerra.

LO QUE CAMBIO TODO...

Mi verdadero punto de quiebre llegó de manera inesperada.

Un día, mientras almorzaba, casi muero asfixiada.

Y en esos segundos donde el tiempo pareció detenerse…

comprendí algo profundamente honesto: había estado viviendo desde la queja, el enojo y la frustración, culpando a otros por circunstancias que yo misma no había querido transformar.

Ese momento no fue castigo.
Fue revelación.
Y decidí que si seguía con vida,
no podía seguir viviendo inconsciente.

Si puedes escucharte antes de que la vida te sacuda, hazlo.
Si puedes elegir despertar desde el amor y no desde el golpe, elígelo.

No comparto mi historia para normalizar el dolor, sino para recordarte que el despertar también puede ser una decisión consciente y armoniosa contigo.